Inspiradas en piezas prehispánicas de Mesoamérica y Sudamérica, estas esculturas 3D no buscan la fidelidad arqueológica, son figuras procesadas mediante IA y aplicaciones para reimaginar sus formas originales y aportar colores iridiscentes que aumentan su extrañeza.
En estas obras, la piedra es reemplazada por polígonos, la talla manual por algoritmos y el objeto ritual por su manifestación digital. Y aunque su materialidad es radicalmente diferente, algo persiste en ellas, conservan ecos de antiguos sistemas simbólicos.
Mediante esta operación de apropiación, mutación y desplazamiento de soporte, Marto propone la tecnología no solo como herramienta, sino como un puente entre lo ancestral y el presente, cuestionando ¿qué permanece cuando la materia desaparece?, ¿qué tipo de espiritualidad puede emerger de una imagen sintética?
Esta manera de entender la tecnología -no sólo como herramienta de innovación sino además como territorio de memoria- conecta al proyecto con las prácticas de remediación, donde imágenes del pasado reaparecen y se reconfiguran en un archivo vivo.
Bajo esa lógica, Futuro Ancestral se convierte en un gesto de invocación espectral que activa una reflexión sobre la metamorfosis del medio y sus códigos simbólicos.
Artista experimental de nuevos medios, realizador audiovisual y músico, oriundo de Jujuy y radicado en Tucumán, Argentina. Su obra atraviesa el modelado 3D, el cine y la experimentación sonora. Su práctica se basa en la experimentación, entendiendo el error como una oportunidad hacia lo inesperado. Su proceso se guía por las sensaciones que emergen en el hacer, donde cada decisión responde más a la intuición que a una estructura previa. Su lenguaje visual se nutre del glitch, lo abstracto y lo ancestral, tensionando lo tecnológico con lo orgánico y lo arqueológico. Trabaja con visuales en tiempo real, sistemas generativos e integra herramientas como Blender/TouchDesigner en dinámicas que combinan precisión técnica, intuición y deriva.